7.31.2006

EL Adiós


Hoy debo hacer muchas cosas. Pensar en esto, por ejemplo. No consigo conciliar la idea de la vigilia con el sueño del descanso. Algo esconden las alucinaciones permitidas, que todo tiene sentido y los remilgos de la noche se internan confusos en el paladar agridulce de los recuerdos. Y el vacío que me ataca otra vez. Y las náuseas que se contienen a sí mismas en un rechazo, un par de lágrimas que van a esconderse en la comisura de esos labios infieles al dolor, una sonrisa que se escapa ingenua, incapaz. Miento, y para eso necesito los ojos de la misericordia, los astutos ojos de la vanidad. Miento, y me entristece no sentir pena ni placer, deseo o indiferencia. Me destruye el poder de las manos, largas, calmas, trémulas, derriban el oscuro, asoman la esperanza abrumadora de tu existencia. Pero ya te lo dije, miento. Debo, y deber es lo que temo, darte mil explicaciones idiotas de lo que pronto reprocharás con un impulso fatal e inusitado. Debo, y eso te hace feliz. Remuevo de mi conciencia tu carita bonita, tu mirada contenida, tus punciones violentas, rojas, encarnadas. Hoy debo hacer muchas cosas, pero hago un último esfuerzo. Te recuerdo.

8 comments:

| Ofelia Waltz | said...

Te quedo precioso rayito ...

Me gusto mucho ....

Y es tarde mañana te posteo mas lindo ok?

jajajaj

sigo escribiendo el cuento mal redactado ....


cuidate!

Nicole said...

es mentira q es verdad
?

Nicole said...

RAYITA NO RAYITO
O RAYA DE POTO PARA LOS Q LE TIENEN MALA

No me creas said...

nicole salvatierra nos eas estúpida, el adiós no tiene q ver con los escritos anteriores...nada q ver. Y por cierto, nadie me dice rayita de poto, sólo tú, q me tienes mala.

Anonymous said...

jaja uy ella la inteligente
la niña "buena"

Jaime Bakulic said...

Los envidio, ¿saben...?

Son una cominudad activa, un grupo de personas que interactúan sin armas en la cabeza. Y apuesto que incluso hacen esas cosas que en mis territorios son malos mitos, como el contacto físico y la ingesta de alcohol. Los envidio, pero de buena manera. Un amigo viejo ahora está entre ustedes, y lo noto cambiar. No me importa mucho, para ser honesto: no me gusta la gente. El hombre fue mi amigo por cuanto, ¿doce, trece años? Ya estaba bueno, el aún puede ser un común orgulloso. Para mí es muy tarde, y no puedo decir que estoy contento o desesperado por ello, yo reservo tener emociones para mi arte (muy poco saludable, por cierto). Quiéranse y ódiense cuando y cuanto puedan, porque la vida no es corta pero se aturde. Es un verdadero placer, y seguiré leyendo. Quizá no posteando, pero sí leyendo. Algo bueno de mi gente es que no rompemos promesas.

Mis respetos:

Santiago M.

No me creas said...

Gracias.

Anonymous said...

uyy amor blogueristico
guau! pero qué interesante este mundo.